¿Cómo generar valor con tus imágenes?

El cerebro humano es capaz de procesar imágenes completas en tan solo 13 milésimas de segundo. Nuestro cerebro, a través de la visión, es capaz de construir conceptos y entender lo que estamos viendo de forma asombrosamente rápida. Estamos equipados biológicamente para interpretar las imágenes y entenderlas, y este proceso opera a un nivel profundo de conocimiento que deja una huella duradera en nuestra psique.

Cuando vemos una imagen, aunque solo sea por unos instantes, no hay vuelta atrás… Decimos; ¡lo he visto! como si con ese ¡lo he visto! la hubiéramos hecho nuestra, hubiéramos capturado su esencia y significado.

Nuestros ancestros, en algún momento de la última glaciación, hace aproximadamente 40.000 años, creyeron poder poseer aquello que pintaban.

Imagina por un momento los ojos atónitos de un reducido grupo de hombres y mujeres en los albores de la humanidad. Imagínatelos en el momento exacto en el que uno de ellos, por primera vez en la historia, esbozó con grasa animal y pigmentos minerales la silueta de un bisonte en la profundidad de una cueva. Quizás el pánico se apodero de ellos y salieron corriendo aterrorizados, convencidos de que por arte de magia la bestia había aparecido de la nada. Exactamente igual que ocurriría muchos siglos más tarde a los invitados a la primera proyección de los hermanos Lumière, creyendo incrédulos, que una máquina llamada cinematógrafo lanzaba sobre ellos un tren a vapor.

El poder de la imagen en nuestros días es incuestionable. Cualquier contenido con imágenes obtiene mejores resultados. Según algunos estudios, Puro Marketing nos da algunas cifras; un 84% más de visitas, un 94% más de clics, 40% más de shares y 567% más de links referenciales.

No es casualidad que Twitter haya remodelado su plataforma para poder compartir imágenes, o que Facebook y Google estén desde hace años dando preferencia a esos contenidos. ¿Cuál crees que es si no el éxito de Pinterest?

Sin embargo, asombrosamente y contra todo pronostico, seguimos sin darle importancia a las imágenes en nuestros negocios. La mayoría de las veces recurriendo a fotos usadas hasta la saciedad o a clichés que en nada nos ayudan.

Si nuestro negocio es único y queremos diferenciarnos de nuestra competencia ¿por qué recurrimos siempre a los mismos recursos?

Aprovechar el potencial de las imágenes para mejorar nuestra marca y el contenido visual de nuestro negocio es fácil. Sólo debemos seguir unas sencillas pautas.

Se trata de implementar en nuestras imágenes parte de nuestra identidad gráfica, de tal forma que podamos generar imágenes propias que aporten valor y coherencia a nuestros contenidos y a la vez que potenciamos nuestro branding.

Te doy algunas pistas:

1. Define un criterio en la selección de tu material fotográfico y síguelo:
Mantenerse fiel a ese criterio es lo que proporcionará consistencia a tu visual. El criterio puede variar mucho en función del sector en el que te desenvuelvas. Ten presente a tu audiencia. Encuentra el equilibrio entre tus preferencias y lo que demandan tus clientes.

2. Establece el estilo narrativo de las imágenes:
Cada fotografía tiene un estilo narrativo determinado que no depende tanto de su contenido si no de la manera en que se establece el dialogo con el observador. El retrato de un mismo niño puede ser divertido, bucólico o inquietante, depende del encuadre que usemos, de la iluminación o del enfoque. El estilo narrativo que usemos sumará o restará valor al tipo de comunicación que establezcas con tu audiencia.

3. Conecta con lo emocional:
Como te decía al principio, las imágenes tienen la capacidad de alcanzar la zona más profunda de nuestra psique, constituyen un eficaz percutor que acciona una corriente de emociones consciente e inconscientes, y por lo tanto, serán recordadas e interiorizadas. Hoy en día sabemos que la acción de compra siempre es emocional, compramos por emociones, no por datos fríos.

4. Usa imágenes que aporten algo más que una descripción:
Imágenes que expresen una idea o concepto y que aporten valor. No uses imágenes que sean redundantes con tu contenido. Por ejemplo: si hablamos de firmar un acuerdo entre varias partes, no pongas la imagen de dos personas dándose la mano. Se trata de un cliche usado hasta la saciedad que no aporta nada, más bien todo lo contrario.

5. Procura que tus imágenes sean reales, que no sean escenas prefabricadas para la foto:
Las personas reales y en acción funcionan muy bien porque es más fácil que conectemos y nos identifiquemos con ellas. Imágenes que el observador pueda construir un antes y un después de la escena; una historia mental. A mi personalmente me gustan las fotos que evidencian una escena o acción que esta fuera de la foto. Por ejemplo: una persona mirando asombrado un escaparate, o una persona que sale enfadada de una habitación. En ambos casos es nuestra mente la que completa la historia que captura la cámara.

6. Aplica a tus imágenes elementos de tu identidad visual:

  • Incorpora tu logotipo a la imagen; en una esquina, centrado, como marca de agua. Muestra solo una parte del logo. Explora las posibilidades.
  • Convierte tus imágenes a uno o dos colores corporativos. De esta forma aunque la foto sea utilizada por otras empresas, la tuya siempre será diferente y se distinguirá.
  • Tapa una zona de la foto con un color corporativo e incrusta un mensaje. Este recurso funciona especialmente bien en blogs.
  • Cambia el color de una parte de la imagen, por ejemplo: fotos con el cielo rojo.

Los recursos son casi ilimitados…

7. Usa imágenes de calidad, técnicamente bien realizadas y que se puedan reproducir a gran tamaño:
Ahora mismo hay bancos de imágenes que proporcionan imágenes de gran calidad completamente gratis. Yo especialmente uso Unsplash, con fotos que en muchas ocasiones son mejores que las de pago. Mo hay nada que transmita peor sensación que una imagen pixelada y de mala calidad. En ese caso es preferible no usarla.

CONCLUSIÓN:

Las imágenes que usas y como las usas hablan de tu negocio. Unas imágenes de mala calidad, usadas de cualquier forma y sin criterio transmiten al cliente falta de profesionalidad. Un mismo producto a un mismo precio, será siempre comprado a la empresa que con mejor material gráfico lo muestre.

Las imágenes de tu negocio son el reflejo de tu negocio. Pero, además, pueden ser embajadoras de tus cualidades, tus competencias y tus fortalezas. Pueden abrir puertas o cerrarlas ¿tú decides?.

¿Y tú, cómo utilizas las imágenes en tu negocio?

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